EL duelo: 7 claves para superar una pérdida.

Hoy, hablamos del duelo, ¿qué pasa cuando un familiar o amigo muere?, ¿cómo reaccionamos? ¿qué sería sano en una circunstancia como ésta? Veremos 7 claves para ayudar a alguien a completar el proceso que se inicia cuando alguien que queremos desaparece.

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Algunos de vosotros estaréis pensando ¡al fin acabaron las Navidades!, y dentro de este grupo de personas a los que no les gustan las Navidades, el motivo principal reside en que la mesa de celebraciones tiene algún hueco vacío, echar de menos a alguien que no está es uno de los sentimientos estrellas que ha brillado en estas fechas.

Unido a este sentimiento que todos experimentamos, un día me decidí ir al cine a ver la última de Will Smith, Belleza colateral.  https://www.youtube.com/watch?v=V0SK0VpL-EQ

Que si la ves, desde un punto de vista superficial, no será más que otra peli emotiva, muy “vendible” en estas fechas. Pero en mi caso, vi la película desde el prisma de psicólogo. Y me pareció encantadora; y, que plasma muy bien el proceso de duelo que se inicia en una persona cuando muere un alguien querido para ella. A través de los diferentes personajes reconoceréis las etapas que os voy a mostrar ahora y, la importancia de dejar fluir los sentimientos asociados a dichas etapas, para poder completarlas y que el proceso de duelo se resuelva.

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FASES DEL PROCESO DE DUELO

Las fases del duelo hasta llegar a la recuperación son muy parecidas a las etapas por las cuales una herida pasa hasta que queda la cicatriz. Pueden presentarse de forma simultánea, sólo algunas de ellas por vez, el predominio de unas sobre otras o escalonadamente. Se pueden distinguir 4 etapas dinámicas:

FASE I. Impacto, perplejidad, shock.

Se inicia cuando nos enfrentamos a la noticia de la muerte. Puede durar desde minutos, días y hasta 6 meses. Se caracteriza por incredulidad ante lo que ha sucedido, confusión, embotamiento emocional, conducta semiautomática. El doliente se desmorona en cuanto se da cuenta de la realidad. Es un escape natural y temporal que amortigua el impacto inmediato y ayuda a asimilar la terrible realidad. Aparecen pensamientos obsesivos (sólo se piensa en la pérdida). Sentimientos de inseguridad, desesperación, búsqueda de la persona fallecida, desolación y llanto.

FASE II. Rabia y Culpa.

Aparece el sentido de culpa, una gran angustia acompañada de un fuerte autorreproche y un juicio severo contra sí, la persona considera que no hizo lo suficiente, que quizás pudo evitar esa muerte, pero no hizo nada. Aparece un desprecio y autodenigración.

Durante esta etapa hay una notable desorganización emocional, constante sensación de estar al borde de una crisis nerviosa y perder la cordura.

Aparece también la cólera y rabia, no entendemos porque se ha tenido que morir.

La depresión conlleva un sentimiento de desolación y una disminución de la autoestima.

Síntomas más recurrentes: alteraciones del apetito, insomnio, miedo a enfermar, aislamiento social, …

FASE III. Desorganización del Mundo, Desesperación y Retraimiento.

Puede durar hasta 2 años. El doliente se siente sin fuerzas, débil e incapaz de afrontar nuevas situaciones y decisiones. Se intensifica la pena y llanto. Busca el aislamiento (prefiere descansar y estar sola) Quiere tomarse su tiempo para vivir su duelo, se resiste a darlo por acabado.

“El doliente debe abrirse a nuevas relaciones, pero no le apetece y le cuesta”

Síntomas físicos como falta de apetito, trastornos del sueño, falta de energía, no interés sexual, …

FASE IV. Afirmación de la realidad y Recuperación.

Se va abriendo paso la esperanza. Se toma conciencia de la pérdida, se acepta el vacío y se afronta la dura realidad. Sus características son la reconstrucción de la forma de ser, se retoma el control de la propia vida, abandono de roles anteriores, la búsqueda de un significado.

Es bueno tener la calidez, la ayuda y el afecto de los que le rodean, buscar otras relaciones, trabajos o hobbies que den un sentido a la vida. Así recupera su nivel normal de autoestima.

Hay que tener en cuenta que no todas las personas pasan por estas fases ni en el mismo orden. Lo que es cierto es que la experiencia de duelo da la oportunidad de ayudar a otros cuando sufren trances similares.

Cuando ya se ha aceptado la pérdida y el recordar no causa dolor podemos hablar de elaboración del duelo. El expresar abiertamente la pena y el dolor que se siente es algo natural y deseable, y supone una buena salida psicológica en términos de la elaboración del duelo.

De manera que, para elaborar un duelo es fundamental la expresión de sentimientos, si los bloqueamos tendremos lo que de forma muy clara se refleja en el protagonista del film que antes os comentaba.

7 Claves para ayudar a alguien en su proceso de duelo

  1. Normalizar la situación, es normal sentirse de esa manera y frases como “el tiempo todo lo cura” “ya verás cómo te repones” “ no pienses más en ello” no ayudan para facilitar la expresión emocional. Llorar es positivo, permitidle llorar. Aunque eso nos duela a nosotros. Evita frases hechas y simplemente acompaña, estar al lado, y si no se sabe que decir no decir nada. Simplemente “estar”.
  2. Evitar los “deberías hacer…. Lo que tienes que hacer es…”
  3. Habla de tus sentimientos y, si pasaste por una situación similar cuenta cómo tu superaste la pérdida, lo que a ti te ayudó, sin decir lo que “debería de hacer”
  4. Saber utilizar el silencio como descarga emocional
  5. No temer nombrar a la persona fallecida.
  6. No temer mostrar  tus propios sentimientos ante la pérdida.
  7. Facilitar el despedirse de la persona fallecida. Acudiendo al tanatorio, entierro…etc.

No olvidéis que la muerte de un ser querido, es una circunstancia de la vida por la que todos debemos de pasar, sin enmascarar lo vivido con pastillas o drogas. Es desagradable, estoy de acuerdo con vosotros, pero tenemos que vivir el proceso, no bloquearlo, ni intentar olvidarlo o enmascaro. Porque la vida es esto, vivir alegrías, penas, enfadarse, reconciliarse, enfermarse, estar sano, reír, llorar…

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Las consecuencias de no dejar fluir el proceso, simplemente retrasa la recuperación y, en muchos casos agrava los síntomas a largo plazo.

Y no olvidéis que si tenéis dificultades en “recuperaros” siempre podéis acudir a un profesional que os podrá guiar en este proceso.

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