13Feb/17

HIJOS TIRANOS, PADRES OBEDIENTES

SOBREPROTECCIONISMO. DE HIJOS TIRANOS A PADRES SOMETIDOS

Enrique Rojas dijo: “en la actualidad hay un vacío moral, el materialismo, el hedonismo, la permisividad, el relativismo y el consumismo son los valores que imperan en nuestra sociedad. (1998)

IMG-20151230-WA0006 (2)

Encendemos el televisor y es raro el día en que no hay una noticia sobre violencia, ya sea en el hogar, en el entorno escolar o incluso en el deportivo. Hoy no voy a hablar sobre los orígenes de la violencia puesto que son tan diversos que es imposible resumirlos en unos pequeños párrafos. Sin embargo, me gustaría centrarme en un caso concreto como es el de la violencia de los hijos a los padres. Los llamados hijos tiranos.

Y aunque existen muchas causas que pueden originarlo voy a centrarme en hablaros de una en concreto. EL SOBREPROTECCIONISMO y la PERMISIVIDAD, que serían el caldo de cultivo en el que se desarrolla un hijo tirano, menor dicho, en el que se desarrollan las conductas propias de un hijo tirano.

El sobreproteccionismo y el estilo permisivo son estilos educativos muy en auge desde hace ya unos años, que surgieron en respuesta al modelo anterior y muy extendido hace varias décadas (el autoritario). Aunque no hace falta que os lo aclare, consisten en evitar el dolor al pequeño, resolver cosas por él para así facilitarle la vida…etc. Lejos de ayudar a los menores lo que se hace es perjudicarlos, volviéndolos inseguros, dependientes y en definitiva muy vulnerables porque no dejamos que desarrollen sus propios recursos para resolver las situaciones. Por otro lado, ese control que se ejerce para “protegerlo” se diluye en otros aspectos normativos.

De manera que las normas que se establecen en el hogar están muy difusas o poco claras. Con lo cual es niño crece sin límites definidos,sin límites que le proporcionarían seguridad y estabilidad.

Cuando tenemos hijos, tenemos una necesidad natural de protegerlos, cuidarlos y de proporcionarles cuidado, es algo instintivo, natural. Y de hecho es necesario, para que la especie sobreviva. No nos planteamos que en unos años pueda convertirse en un hijo tirano.

sobreproteccion1

Pero, según van creciendo si continuamos con esos cuidados lo que estaremos haciendo será sobreprotegerlo. Porque pasaremos a pensar por él, a decidir por él, a vivir sus angustias y hacerlas nuestras para ocuparnos de ellas y cargárnoslas a las espaldas. Para aquellos padres que sobreprotegen a sus hijos, el mundo está lleno de peligros y así se lo transmitimos a ellos, “cuidado que te puedes caer” “no hagas esto que te puedes quemar” “no corras que te puedes hacer daño” … un mundo lleno de prohibiciones para evitar el peligro. La traducción sería: Enseñarle al niño que el mundo es un lugar peligroso y además evitarle las oportunidades de aprendizaje para que desarrolle habilidades de enfrentamiento.

Os dejo un video del famoso Juez Calatalud, reconocido juez de menores que ha hablado extensamente sobre este tema desde su experiencia como magistrado, en él, explica las “recomendaciones a seguir para crear pequeños delincuentes o hijos tiranos”.

Los padres tienen miedo a sus hijos, miedo a regañarles, miedo a crearles un trauma por establecer consecuencias a sus comportamientos, piensan que dejándoles libertad ellos aprenderán el camino, pero se equivocan.

Los niños necesitan unos límites claros que les marquen el camino a seguir, necesitan equivocarse para aprender de sus errores, para controlar su frustración y porque, no siempre se obtiene lo que se quiere.

Los niños necesitan que los regañemos, que su comportamiento tiene consecuencias. Y así aprenderán a responsabilizarse de sus actos.

Los niños necesitan madurar y para ello, será necesario que aprendan que todo se consigue con esfuerzo, que hay que saber esperar a veces… También merecen ser premiados, ¡¡¡  por supuesto!!! Pero cuando hayan hecho algo bien, cuando queremos recompensar su esfuerzo o su buen comportamiento y, esas gratificaciones también serán educativas.

Asi, se eviatará que se desarrollen las conductas típicas del niño tirano, del que tanto se habla en reportajes y noticias.

rabieta

No es fácil ser padres, ni educar, en muchas ocasiones los padres serán los que deban aprender formas nuevas de relacionarse con sus hijos, más que cambiar la conducta del niño. Aprender a premiar y reforzar en el momento adecuado, pasar tiempo de calidad con los hijos, establecer normas y límites claros y saber comunicarlos con precisión, sancionar cuando no se cumplen esas normas y no sucumbir ante los caprichos de los hijos… es demasiado, ¿no? Pero se puede aprender a ello, ya que nadie nos enseña a ser padres justos.

Ni los hijos vienen con un libro de instrucciones, sin contar con factores externos como preocupaciones, cansancio, enfermedades…que pueden afectar a nuestra paciencia a la hora de educar. Permitámonos por eso ser personas antes que padres, equivocarnos y saber rectificar sin olvidar que…

 los niños tienen derechos, pero también debemos enseñarles que tienen deberes. Un hijo tirano no “nace” sino que, se le enseñan valores equivocados.

 

 

 

 

 

 

 

06Feb/17

Enfermedad Crónica. Vivir con ella.

“Vivir con una enfermedad crónica”, muy fácil decirlo y tan difícil de conseguir.

Natalia, espera al médico, sabe que no hay algo bueno detrás de esa espera, porque todo empezó escandalosamente, de repente o porque jamás creyó morir hasta que llegó ella. No sabe de qué se trata, no ha querido leer en internet, aunque le entraron ganas, pero sabe que detrás de esa espera no habrá nada bueno. Siente una mezcla de preocupación, de incertidumbre y de miedo, mucho miedo. Sabe que detrás de esa espera no habrá nada bueno. Al fin, la espera acabó y como era de esperar no trajo nada bueno. Una enfermedad crónica. Pero no una cualquiera, sino una para siempre, hasta que sea viejecita o hasta que se muera. Natalia se quiere morir…

Vivir con una enfermedad crónica es como un tsunami, algo que te cambia, ya no serás el mismo, Natalia lo sabe.

¿Pero qué ocurre cuando se diagnostica una enfermedad crónica?

Una enfermedad crónica es una buena razón para caer en la depresión, la tristeza o la rabia, pero no se puede aprender a vivir la experiencia del dolor o de la enfermedad crónica si no se acepta su realidad (Blumer y Heilborn, 1982). La enfermedad es parte de la vida, es cierto que algunas veces, la vida nos pone a prueba mandando enfermedades demasiado pronto, demasiado duras, pero al fin y al cabo es una realidad.

Siempre digo que una enfermedad crónica es un duelo, un duelo por la pérdida de la salud, y como tal, se deben conocer que las etapas del duelo deben producirse para poder desarrollar técnicas efectivas de afrontamiento.

El shock, el no creer que esta enfermedad pueda haberse establecido en uno mismo… la negación, no creerse que esto haya podido suceder. La rabia, el enfado porque hayas sido “TU” la elegida para padecerla,la tristeza de todo aquello que ya no se podrá hacer, de los cambios que se deberán instalar en tu vida y finalmente la aceptación de la enfermedad crónica y la reestructuración de la vida. Para, con ello, seguir viviendo. Como dije en mi post sobre el duelo, las etapas, que no siempre se producen todas y en ese orden, deben completarse. Para completarse es necesario dejarlas su espacio, dejar espacio a esos sentimientos y darles cabida, la rabia, la pena, el dolor, la tristeza, el enfado.

Todo el mundo se acordará de esta exitosa película, donde la protagonista padece una enfermedad y donde se muestran diferentes actitudes para afrontarla.

https://www.youtube.com/watch?v=dNxWiPnsi6s…

¿Qué nos perjudica para afrontar una enfermedad crónica?

La desesperanza y el uso abusivo de medicamentos no ayudan a afrontar la enfermedad crónica. El pensamiento catastrófico y las distorsiones cognitivas (véase uno de mis primeros post sobre triada cognitiva)” siento que ya no puedo soportarlo más, es horrible no puedo, no vale la pena vivir así…etc.”. Todo esto se ha comprobado que son actitudes negativas que no ayudan a afrontar la enfermedad crónica. Es comprensible que se tengan estos sentimientos, ya dije antes que hay que darles cabida y no censurarlos, pero la persona que tiene una enfermedad crónica necesitan obligarse a superarlos y no estancarse en su desgracia. El dejarse llevar por estas actitudes solo propiciarán un aumento de los dolores o la incapacidad.

enfermedad cronica3

La queja o bien los deseos fantasiosos tampoco ayudaran a aprender a afrontar la enfermedad crónica. Al contrario, la queja hace que la persona se inmovilice y no avance y los deseos fantasiosos hacen que la persona no aprenda con lo cual se sentirá frustrada y desesperanzada al no producirse los cambios idealizados que esperaba.

enfermedad cronica2

¿Qué nos ayuda para afrontar una enfermedad crónica?

Puede parecer raro lo que voy a decir, pero los síntomas molestos de la enfermedad y el dolor son nuestros aliados. En un primer momento cada vez que aparecen nos recuerdan la enfermedad crónica y nos enfadamos contra ellos, luchamos contra ellos. Sin embargo, son nuestros aliados, avisan de que algo se debe cambiar. Aumentar una dosis de medicación, descansar, tomarse un respiro, cambiar hábitos, consultar a un médico si no sabemos hacerles frente…

Una de las estrategias que son efectivas para afrontar una enfermedad crónica es la de conocer la enfermedad crónica, informarse, acudir a grupos, leer, preguntar a los especialistas, consultar manuales especializados, hablar con otras personas que tienen la misma enfermedad. La información nos proporciona control, quizás no el 100% de control, puesto que la enfermedad seguirá su propia evolución, pero al menos el conocerla permitirá a la persona ajustar sus comportamientos, cambiar, introducir nuevos hábitos que le permitirán mejorar su calidad de vida.

Otra estrategia es el apoyo social y la autogerencia, es decir, hablar con familiares, amigos, pareja, pedir ayuda y dejarse apoyar por los otros,  ayuda, también el expresar a los demás lo que se necesita aprenderá a conocerse a uno mismo, así como darnos a conocer a los demás sin que muchas veces descarguemos en ellos nuestra frustración. El realizar actividades de ocio, distraerse y mantener la atención apartada del dolor y poner esa atención en otras actividades ayudará. En algunas ocasiones, es posible que haya que buscar nuevas alternativas de ocio. Lo que al principio decía de aprender a vivir con la enfermedad crónica.

Trazarse metas realistas, premiarse si se consiguen los logros, eso permitirá mantener una autoestima sana y, además, esa ilusión que nos motiva a seguir adelante.

Mantener una autoestima sana, alejándose de autocríticas, pensamientos negativos, reestructurándolos y sin autoexigirnos. Esto lleva implícito el mantenerse activos, ya que trabajar (cada uno debe valorar en qué medida podrá desempeñar una jornada laboral completa o bien dedicarse a otras actividades), pero el mantenerse activos hará recibir gratificaciones y refuerzos tan necesarios para una autoestima sana.

enfermedad cronica

 

No es fácil, lo sé…Natalia lo sabía cuándo llegó a consulta, pero también sabía que lo difícil no es imposible, sino simplemente que hay que esforzarse más para llegar a ello. Ánimo a los que acabáis de ser diagnosticados, fuerza para los familiares y enhorabuena a los que lo habéis conseguido, a los que habéis aprendido a afrontar una enfermedad crónica.

31Ene/17

Amores Idealizados

Los amores idealizados, un tópico muy conocido, ¿verdad? Sin embargo, caemos una y otra vez. Lo confieso, ayer llegué cansada, sin ganas de pensar y solo ver algo en la tele que me entretuviera, y me topé con un programa donde los concursantes se casaban sin conocer al cónyuge. Sólo con algunas preguntas o test de personalidad, unas extrañas elegían a las susodichas parejas. Investigué el tema, terminé a los 10 segundos. NINGUNA PAREJA SEGUÍA JUNTA.

Lo sé, es un programa, pero empecé a pensar en cómo idealizamos la idea del amor, en cómo nos enseñan a lo que el amor debe de ser y, si no es así, entonces no es amor, y en cuantas expectativas ponemos sobre el que puede ser nuestra futura pareja.

San Valentín acecha y como hace un año, voy a dejar a un lado el romanticismo y a tirar por tierra a todos esos amores idealizados que nos venden en las películas (desde Blancanieves hasta 50 Sombras de Grey). http://www.sensacine.com/peliculas/album/album-18523933/

Cuando alguien nos atrae, en cuestión de segundos nos creamos una imagen de dicha persona y de la relación que esperamos. Guapos, lánguidas, frágiles, valientes, adivinadores de necesidades ajenas, sin granos, besos de película nada más despertarse…en ninguna de ellas he encontrado calcetines tirados debajo de la cama, cervezas con los colegas hasta las mil, videojuegos de crear ciudades (y que implican horas y horas delante del ordenador), narices que moquean o un no me puedo comprar este reloj porque hay que pagar la hipoteca.

De manera que, nos enamoramos de la idealización que hacemos del otro, apartamos a un lado los defectos e incluso nos olvidamos de nosotros mismos y nos dejamos envolver por ese halo mágico. Pensamos en el príncipe azul o en la mujer 10 y si veo algún defecto ya se cambiará en el futuro…

Siempre que algún paciente me habla de su ruptura sentimental y me cuenta que era una persona maravillosa, que no podrá rehacer su vida, que necesita reconquistarle/la le planteo la siguiente pregunta ¿y que pasa contigo? ¿qué necesidades tuyas no cubría esa maravillosa persona? Ahí empieza el choque de realidad…porque la persona comienza a entrever que mucho de ese amor dado, no era tan correspondido, pero en su momento no se quiso ver la realidad, o bien se estaba demasiado centrado en lo que el otro necesitaba. Jugando ahora, una falta de autoestima (que no egoísmo), y una pobreza en habilidades de comunicación o asertividad.

¿Por qué nos separamos?

Evidentemente hay muchos motivos, hablemos sólo en términos generales.

Una vez acabado ese halo de magia, pasión, largas noches sin dormir, paseos sorpresas y regalos inesperados, volvemos a nuestra vida y nuestras rutinas y si, nuestra autoestima es fuerte y sana, podemos empezar a ver aspectos que el otro no cubre, imperfecciones que aparecen de repente y expectativas que no se cubren. Así, que decidimos romper. Pero hay que tener cuidado con desechar parejas como desechamos una aplicación que ya no nos sirve ¿por qué?

Porque estaremos alimentando la idea del amor idealizado. Como no encaja me deshago de él/ella.esperando al principe azul

Siempre y cuando la persona nos interese lo suficiente, será sano que después de la magia seamos conscientes y realistas que nuestra pareja no es perfecta, que no existe la perfección y que encontrar diferencias en el otro será un buen medio para aprender a negociar, aprender a manejar nuestra frustración, aprender a conocernos a nosotros mismos; siendo capaces de saber qué queremos y hacérselo saber al otro y, sobre todo aprenderemos a que construir algo, requiere de esfuerzo.

Si pensáis en todas las cosas importantes que habéis conseguido en vuestra vida como por ejemplo vuestra casa, vuestro trabajo, el carnet de conducir…todas ellas se lograron con esfuerzo. Una pareja no es diferente.

Consejos para mantener a tu pareja

  • Disfruta de esa magia, de esa idealización inicial. Porque no nos engañemos, eso nos ayuda a relacionarnos, a querer continuar y sobre todo porque mola.
  • Pasada esa magia, hagamos un análisis, qué quiero conseguir con esta relación, sus defectos no me impiden seguir conociendo a esa persona, qué necesito, cómo se lo pido, ¿se lo quiero pedir? Independientemente, de cuáles sean las repuestas, una autoestima sana no se doblegará por temor a perderle/la.
  • Evitemos generar expectativas sobre el otro. las expectativas sólo pertenecen a uno mismo, al igual que las decepciones. La gente no nos decepciona, nosotros generamos expectativas demasiado elevadas o ideales.
  • Esforcémonos, si así lo decidimos, por ser felices dentro de nuestra pareja. No porque nuestra pareja nos proporcione esa felicidad. Y lo más importante…

Quien decida tener pareja que busque una pareja real no la ideal.

 

 

 

 

 

 

 

10Ene/17

EL duelo: 7 claves para superar una pérdida.

Hoy, hablamos del duelo, ¿qué pasa cuando un familiar o amigo muere?, ¿cómo reaccionamos? ¿qué sería sano en una circunstancia como ésta? Veremos 7 claves para ayudar a alguien a completar el proceso que se inicia cuando alguien que queremos desaparece.

duelo-1

Algunos de vosotros estaréis pensando ¡al fin acabaron las Navidades!, y dentro de este grupo de personas a los que no les gustan las Navidades, el motivo principal reside en que la mesa de celebraciones tiene algún hueco vacío, echar de menos a alguien que no está es uno de los sentimientos estrellas que ha brillado en estas fechas.

Unido a este sentimiento que todos experimentamos, un día me decidí ir al cine a ver la última de Will Smith, Belleza colateral.  https://www.youtube.com/watch?v=V0SK0VpL-EQ

Que si la ves, desde un punto de vista superficial, no será más que otra peli emotiva, muy “vendible” en estas fechas. Pero en mi caso, vi la película desde el prisma de psicólogo. Y me pareció encantadora; y, que plasma muy bien el proceso de duelo que se inicia en una persona cuando muere un alguien querido para ella. A través de los diferentes personajes reconoceréis las etapas que os voy a mostrar ahora y, la importancia de dejar fluir los sentimientos asociados a dichas etapas, para poder completarlas y que el proceso de duelo se resuelva.

duelo-4

FASES DEL PROCESO DE DUELO

Las fases del duelo hasta llegar a la recuperación son muy parecidas a las etapas por las cuales una herida pasa hasta que queda la cicatriz. Pueden presentarse de forma simultánea, sólo algunas de ellas por vez, el predominio de unas sobre otras o escalonadamente. Se pueden distinguir 4 etapas dinámicas:

FASE I. Impacto, perplejidad, shock.

Se inicia cuando nos enfrentamos a la noticia de la muerte. Puede durar desde minutos, días y hasta 6 meses. Se caracteriza por incredulidad ante lo que ha sucedido, confusión, embotamiento emocional, conducta semiautomática. El doliente se desmorona en cuanto se da cuenta de la realidad. Es un escape natural y temporal que amortigua el impacto inmediato y ayuda a asimilar la terrible realidad. Aparecen pensamientos obsesivos (sólo se piensa en la pérdida). Sentimientos de inseguridad, desesperación, búsqueda de la persona fallecida, desolación y llanto.

FASE II. Rabia y Culpa.

Aparece el sentido de culpa, una gran angustia acompañada de un fuerte autorreproche y un juicio severo contra sí, la persona considera que no hizo lo suficiente, que quizás pudo evitar esa muerte, pero no hizo nada. Aparece un desprecio y autodenigración.

Durante esta etapa hay una notable desorganización emocional, constante sensación de estar al borde de una crisis nerviosa y perder la cordura.

Aparece también la cólera y rabia, no entendemos porque se ha tenido que morir.

La depresión conlleva un sentimiento de desolación y una disminución de la autoestima.

Síntomas más recurrentes: alteraciones del apetito, insomnio, miedo a enfermar, aislamiento social, …

FASE III. Desorganización del Mundo, Desesperación y Retraimiento.

Puede durar hasta 2 años. El doliente se siente sin fuerzas, débil e incapaz de afrontar nuevas situaciones y decisiones. Se intensifica la pena y llanto. Busca el aislamiento (prefiere descansar y estar sola) Quiere tomarse su tiempo para vivir su duelo, se resiste a darlo por acabado.

“El doliente debe abrirse a nuevas relaciones, pero no le apetece y le cuesta”

Síntomas físicos como falta de apetito, trastornos del sueño, falta de energía, no interés sexual, …

FASE IV. Afirmación de la realidad y Recuperación.

Se va abriendo paso la esperanza. Se toma conciencia de la pérdida, se acepta el vacío y se afronta la dura realidad. Sus características son la reconstrucción de la forma de ser, se retoma el control de la propia vida, abandono de roles anteriores, la búsqueda de un significado.

Es bueno tener la calidez, la ayuda y el afecto de los que le rodean, buscar otras relaciones, trabajos o hobbies que den un sentido a la vida. Así recupera su nivel normal de autoestima.

Hay que tener en cuenta que no todas las personas pasan por estas fases ni en el mismo orden. Lo que es cierto es que la experiencia de duelo da la oportunidad de ayudar a otros cuando sufren trances similares.

Cuando ya se ha aceptado la pérdida y el recordar no causa dolor podemos hablar de elaboración del duelo. El expresar abiertamente la pena y el dolor que se siente es algo natural y deseable, y supone una buena salida psicológica en términos de la elaboración del duelo.

De manera que, para elaborar un duelo es fundamental la expresión de sentimientos, si los bloqueamos tendremos lo que de forma muy clara se refleja en el protagonista del film que antes os comentaba.

7 Claves para ayudar a alguien en su proceso de duelo

  1. Normalizar la situación, es normal sentirse de esa manera y frases como “el tiempo todo lo cura” “ya verás cómo te repones” “ no pienses más en ello” no ayudan para facilitar la expresión emocional. Llorar es positivo, permitidle llorar. Aunque eso nos duela a nosotros. Evita frases hechas y simplemente acompaña, estar al lado, y si no se sabe que decir no decir nada. Simplemente “estar”.
  2. Evitar los “deberías hacer…. Lo que tienes que hacer es…”
  3. Habla de tus sentimientos y, si pasaste por una situación similar cuenta cómo tu superaste la pérdida, lo que a ti te ayudó, sin decir lo que “debería de hacer”
  4. Saber utilizar el silencio como descarga emocional
  5. No temer nombrar a la persona fallecida.
  6. No temer mostrar  tus propios sentimientos ante la pérdida.
  7. Facilitar el despedirse de la persona fallecida. Acudiendo al tanatorio, entierro…etc.

No olvidéis que la muerte de un ser querido, es una circunstancia de la vida por la que todos debemos de pasar, sin enmascarar lo vivido con pastillas o drogas. Es desagradable, estoy de acuerdo con vosotros, pero tenemos que vivir el proceso, no bloquearlo, ni intentar olvidarlo o enmascaro. Porque la vida es esto, vivir alegrías, penas, enfadarse, reconciliarse, enfermarse, estar sano, reír, llorar…

duelo-3

Las consecuencias de no dejar fluir el proceso, simplemente retrasa la recuperación y, en muchos casos agrava los síntomas a largo plazo.

Y no olvidéis que si tenéis dificultades en “recuperaros” siempre podéis acudir a un profesional que os podrá guiar en este proceso.

11Nov/16

Realista Positivo. 5 claves para identificarlo.

¡Hola a todos!

Hoy, os dejo 5 claves para identificar a un realista positivo. Y, ¿por qué me he decidido hoy a hablar de algo así? Os diré la verdad, me sienta fatal hablar con alguien, y que intenta venderme que su vida es maravillosa, ese tipo de gente que se permite el lujo de darte consejos sin que se los pidas o de poner en tela de juicio comportamientos tuyos que realizas desde tu libertad, ejerciendo tus derechos y sin violar los de los demás. Ese tipo de gente que siempre tienen frases del tipo: “todo saldra bien”, “soy un crack”, y que cuando tratas de hacerles ver que a veces no todo sale bien y que es adecuado pensar en un plan “b” te tildan de ” aguafiestas”.optimismo

Yo, como psicóloga, siempre hablo con mis pacientes de lo que es asertivo, de lo que aumenta la autoestima o de lo que es necesario aplicar para relajarse o para reestructurarse el pensamiento. Pero siempre les digo una cosa, ante todo hay que ser personas, aceptar el error como parte del proceso de aprendizaje y que, de vez en cuando (y solo de vez en cuando) poder perder los nervios si tus dos hijos están discutiendo en la parte trasera del coche, estáis en un atasco, te van a cerrar el súper, no hay cena y encima llueve.

La clave no está en hacerlo todo bien sino en darte cuenta de cuando lo haces mal para rectificar.

Y, en ese hacerlo todo bien, es que hay personas que realmente son optimistas por naturaleza y, podéis pensar…

¿qué tiene de malo ser optimista?

            Pues queridos amigos, tan perjudicial es verlo siempre el vaso medio vacío como verlo siempre medio lleno. Cada vez que nos alejamos de la realidad nos exponemos a sufrir, a decepcionarnos a frustrarnos o a simplemente “pillarnos un rebote”, cual niño en el supermercado, cuando no le compran su chuchería. Hay situaciones en las que el optimismo se traduce en excusa, en negación, en evitación de la realidad, en evasión de la responsabilidad o en una percepción falsa de nosotros mismos, una pareja, una situación…

El  eterno pesimista se limita en sus proyectos porque piensa que saldrán mal, el eterno optimista se arriesga innecesariamente, pudiéndose poner en peligro (financiero, físico o emocional). De manera que hay personas que hipotecan sus vidas en negocios que fracasan, se embarcan en relaciones “imaginarias” dándolo todo sin valorar si realmente es lo que quieren en sus vidas, o bien confían sus más íntimos secretos a personas que apenas conocen. Porque para el eterno optimista “todo va a salir bien”, “todo el mundo es bueno” “esta persona es mi media naranja”

La clave estaría en encontrar el equilibrio, en decirnos la verdad a nosotros mismos, lo que siempre llamo ser, un “realista positivo”. El contarnos toda la película, no solo quedarnos con las partes buenas o bien con las partes malas. Por eso es muy importante aprender a ver la realidad de forma objetiva. Y, digo aprender, porque en terapia esto se aprende. El valorar todas las opciones antes de tomar una decisión nos enseña a elegir mejor, el reconocer que nuestros hijos no son perfectos nos enseña a saber educarles con cariño, pero firmeza, el reconocer nuestras emociones negativas y las de los demás nos ayuda a procesar lo vivido y a empatizar con los demás.

5 claves para identificar al realista positivo y que nos darán pistas de si nos acercamos a él o por el contrario empezamos a plantearnos que algo debemos cambiar.

El realista positivo es:

  • Una persona madura, que valora las diferentes opciones y que asume los errores o fracasos traduciéndolos en aspectos a mejorar de sí misma, cosas a tener en cuenta la próxima vez…
  • La flexibilidad marca su conducta y sus ideas. Y por ende cuando más flexibilidad hay en uno mismo más inteligente será esa persona.
  • Y siguiendo el argumento anterior cuando más inteligente sea alguien (por su capacidad de adaptarse a las circunstancias cambiantes) más probabilidades de éxito tendrá ese alguien.
  • Un realista positivo causará agrado a los demás puesto que le verán cercano y humano. Capaz de reconocer lo que no va bien en su vida, pero sin dejarse desanimar por eso. Es una característica bastante atrayente ¿no creéis?
  • Y por último un realista positivo será más feliz, porque la comprensión abierta de sus errores y los de los demás, de sus equivocaciones y las de los demás y de aquello que no marcha bien en su vida, pero sin perder la motivación para arreglarlo, cambiar de rumbo, pedir perdón o simplemente aceptar una enfermedad sin ponerse una venda, no hará que la persona sufra menos, sino que aumente su resiliencia. (La resiliencia es un proceso dinámico que tiene por resultado la adaptación positiva en contextos de gran adversidad. Lutharhttps://translate.google.es/translate?hl=es&sl=en&u=http://www.suniyaluthar.org/&prev=search)

De manera que, amigos, os dejo por hoy con esta frase de sobra conocida por todos.

El pesimista se queja del viento; el optimista espera el cambio; el realista ajusta las velas. -William Arthur.

 

 

 

 

13Sep/16

El control de la ira en 4 pasos

El control de la ira, interesante emoción que os presento hoy y que seguramente todos hemos experimentado alguna vez. Se me ocurrió escribir sobre esto, después de presenciar una autentica pelea en mitad de la carretera, donde, un individuo literalmente interpuso su vehículo, cortando ambos carriles, en mitad de la A3, para poder “cazar” a aquel otro individuo que metros atrás le había “ofendido” seguramente, con su manera de conducir. Ante tal imagen, esperpéntica, de dos hombres, que no se conocían de nada, se pegaban como si no hubiera un mañana y, con una ira desmedida, yo empecé a pensar. ¿Cómo podemos pasar de 0 a 100 y no saber parar? ¿Cómo se puede provocar un atasco en mitad de una autovía porque YO me he enfadado? La clave estaría en el control de la ira.

control-de-la-ira1

 

¿Qué es la ira?

La ira es una emoción, que va acompañada desde la pérdida de control, del enfado extremo, de la frustración y en algunos casos del miedo hasta la irritación, la molestia o el enfado. En realidad, las emociones en sí mismas no son ni buenas ni malas, ni positivas ni negativas.

Es, el cómo resolvemos o gestionamos dicha emoción lo que hace que nuestra respuesta sea más o menos adaptativa. Estaremos de acuerdo todos que, perseguir a un hombre que no conozco de nada, cortar el tráfico y enzarzarme en una pelea conlleva más consecuencias negativas que positivas, con lo cual se puede decir que la gestión que aquel conductor hizo de sus emociones para nada fue adaptativa. Aquel conductor tuvo un pésimo control de la ira.

Las emociones generan acciones para satisfacer necesidades o para protegernos de amenazas, en primer lugar, activan nuestro cuerpo para prepararle para la acción, en segundo lugar, hacen que nos centremos en la amenaza percibida y sintamos la necesidad de actuar y, en tercer lugar, a través del lenguaje corporal y las expresiones faciales comunican a los demás nuestra percepción de lo ocurrido.

La ira se activa en respuesta a un acontecimiento que es interpretado como amenazante. Una vez desencadenada, la ira, preparara al cuerpo para actuar y esta respuesta va acompañada de un fuerte deseo de eliminar la fuente de la amenaza.

La ira es una respuesta adecuada cuando existe una amenaza real, sin embargo, es inadecuada cuando o bien no existe una amenaza real o cuando se experimenta a unos niveles demasiado altos.

¿Qué hacer para conseguir un control de la ira?

El primer paso es pararse y serenarse: para alcanzar este primer paso, es fundamental que sepamos reconocer los síntomas de la ira. Ya hemos dicho que la ira puede expresarse en diferentes niveles de intensidad, para poder controlarla será necesario reconocer que está apareciendo. Aprender a detectar lo que ocurre en nuestro cuerpo cuando sentimos, molestia, irritación, enfado…nos ayudaran a parar a tiempo. Ese tiempo debemos utilizarlo para tranquilizarnos, recuperar la lógica y nuestro pensamiento racional. Tomarse un tiempo fuera, ayudará a alcanzar los siguientes pasos.

control-de-la-ira2

El segundo paso es identificar la fuente de la ira: Contestarte a las siguientes preguntas te ayudará: ¿qué me pone tan furioso? ¿por qué me siento amenazado? ¿Qué quiero?

Paso tres: Verificar que la ira sea inadecuada: ¿mi ira es adecuada para esta situación? ¿es demasiado elevada? ¿la amenaza no es tal? Si la ira es inadecuada, posponer la respuesta ayuda a tomar distancia. No se trata de desatender aquello que me ha desagradado, simplemente es posponer una acción para que pueda meditarla, sopesar las consecuencias y, en definitiva, llevar a cabo la respuesta más adecuada.

El último paso se centraría en realizar una acción positiva: El objetivo es eliminar la amenaza con el mínimo daño para ti y para los demás. Esto implicaría emprender una acción que te proteja, desarrollar un plan que permita satisfacer una necesidad o escoger un objetivo nuevo para autoafirmarse.

 

En muchas ocasiones se confunde el ser agresivo con el tener seguridad en uno mismo, y hay personas que se enfurecen con facilidad por este motivo. Si es vuestro caso, sería conveniente desarrollar habilidades de autoestima y autoafirmación que puedan sustituir esos comportamientos agresivos.

Analizando en mi coche el episodio que viví en la carretera, no sé con exactitud qué amenaza percibió el primer conductor para responder así, si existía otra fuente de estrés (como cansancio, hambre o prisa), lo que quedó en evidencia es que las consecuencias de sus acciones repostaron graves consecuencias para los demás (atasco, miedo, pérdida de tiempo…etc.) y para el mismo (lesiones, consecuencias penales…etc.)

Hay que tener en cuenta que comportamientos de este tipo hacen que los demás se alejen cuando son testigos de ellos. De manera que, si es vuestro caso, no dudes en pedir ayuda profesional de un psicólogo, que podrá enseñarte habilidades para poder tener un mayor control de la ira.

Y recordad:

La ira, si no es refrenada, es frecuentemente más dañina para nosotros que la injuria que la provoca (Séneca)

05Sep/16

5 FORMAS DE VOLVER A LA RUTINA SIN VOLVERNOS LOCOS

La vuelta del verano… ¡Qué pereza! Poner lavadoras, volver a levantarse temprano, salir del trabajo y meterse en casa para bañar a los niños, darlos de cenar, meterlos en la cama, reuniones, tapers…en fin, que os doy toda la razón…es una pereza tremenda. Sin embargo, podemos llevarlo mejor o peor, eso ya es algo que depende de cada uno.

Hoy os voy a hablar de cinco formas de volver a la rutina, sin volvernos locos. Porque la rutina, no es algo negativo en sí mimo. Sí lo es, la cantidad de actividades que tenemos asociadas a esa rutina, y que nos da pereza volver a instaurar de nuevo.

5 formas de volver a la rutina sin volvernos locos

En primer lugar, no os agobies queriéndolo hacer todo al mismo ritmo que llevabais antes de iros de veraneo. Pues no lo vais a conseguir, y lo único que obtendréis será una gran frustración, al no alcanzar el nivel auto exigido.

Volver a la rutina implica adquirir de nuevo hábitos que habíamos dejado a un lado. Y como todo hábito, necesita repetirse varias veces para consolidarlo dentro de nuestro repertorio de conductas, va a costaros unas semanas el instaurar de nuevo ese hábito olvidado. Para ayudaros a ello, os diré que podemos hacer dos cosas para ayudarnos en este periodo de adaptación.

  1. Unos días antes del empiece del colegio o el trabajo, volver de forma paulatina a los horarios habituales. Poco a poco levantaros media hora antes cada día, hasta llegar a la hora fijada para empezar el día. Eso hará que andéis algo más cansados, (porque de antemano sobra decir que las siestas están prohibidas en ese periodo), pero ese cansancio os permitirá acostaros antes y además si lo hacéis de esta manera, aunque estéis más cansados, al menos no tendréis que lidiar con todas las responsabilidades de golpe.
  2. Ayudaros de un horario para establecer vuestras comidas y menús. Recuperando con ello, el hábito de comer sano y a unas horas que se correspondan con nuestros nuevos ritmos de sueño. Para los papis, estas indicaciones mas especificas pueden ayudaros: http://www.serpadres.es/1-2-anos/educacion-estimulacion/articulo/vuelta-colegio-recuperar-rutina-horarios
  3. Compraros una bonita agenda o un calendario, para apuntar vuestras citas importantes, tareas pendientes…etc.5formas de volver a la rutina sin volvernos locos

En segundo lugar, para volver a la rutina sin volvernos locos, es fundamental que cambiemos nuestra forma de pensar. Porque el llenarnos de pensamientos negativos como:

“¡qué pereza!”, “¡no puedo con todo!”, “¡otra vez al trabajo!” …etc.

Lo único que harán serán predisponernos a que lo que habíamos planeado no resulte como deseábamos. Los pensamientos tienen una fuerza increíble y nos predisponen a actuar de una u otra manera. Algunos de ellos nos cuentan mentiras, como por ejemplo “¡no puedo con todo!”, cuando en realidad sí que podemos, porque antes podíamos y ahora con el tiempo suficiente también podremos, otros pensamientos nos vaticinan que las cosas saldrán mal, aunque no haya pruebas objetivas que demuestren que saldrán mal. Como, por ejemplo, “seguro que voy a llegar tarde”. Y otros pensamientos simplemente nos llenan de negatividad porque pensamos en todo aquello negativo que nos reporta la vuelta a la rutina. Pensemos por un momento en las cosas buenas que nos aporta la rutina. Cada uno puede hacerse su lista:

– El café o las comidas con compañeros

– Volver a tener tiempo para leer en el metro

– Irme de compras para renovar el armario de invierno

– Los estrenos de películas

– Poder hacer con los peques algo diferente de la playa o la piscina

5formas de volver a la rutina sin volvernos locos2

El tercer tip, que nos ayudará a volver a la rutina sin volvernos locos se trataría de buscar actividades de ocio que podáis realizar después de trabajo, durante la comida…en cualquier momento que podáis. No hace falta que sean actividades muy costosas o que requieran mucho tiempo. Quizás ir a bailar un día a la semana, algún baile que os apetezca aprender, o retomar aquel curso de natación que no os dio tiempo a hacer antes del verano… no importa la actividad que sea, lo que único que importa es que os aporte cosas positivas. De manera que programadlas dentro del horario que de antemano ya habíais hecho y así os será más fácil encajar aquellas actividades que os apetezca retomar.

En cuarto lugar, plantear un objetivo a largo plazo puede ayudar a empezar de nuevo con ilusión y motivación. Ese objetivo, puede ser, pensar en cambiar e casa, puede ser en buscar un nuevo trabajo o en casarte…lo que tu prefieras, pero debe ser algo personal y que te motive. Además, deberás acompañarlo de pequeñas submetas que deberás alcanzar antes de llegar a ese objetivo final. Por ejemplo, si mi objetivo final es comprarme una casa, antes tendré que mirar en que zona quiero vivir, poner a la venta mi casa, empezar a ahorrar x dinero…

Los seres humanos, necesitamos platearnos objetivos realistas, eso nos aporta ilusión y la ilusión es el motor que nos mueve a hacer cosas, a conseguir cosas, a avanzar, a desarrollarnos… por eso son tan importantes las metas, los objetivos y las ilusiones. Porque sin ellas, el volver a la rutina sí que puede volvernos loco.

En último lugar, será necesaria mucha paciencia. No solo para “soportarnos” a nosotros mismos en este proceso de adaptación, sino también para ser comprensivos con el de los demás. Todos volvemos de vacaciones, todos tenemos que recuperar hábitos, todos necesitamos buscar actividades de ocio y pensar en ilusiones nuevas. Y ese proceso de adaptación, implica un reajuste emocional que tendremos que realizar poco a poco. Lidiar con el cansancio, la frustración, la inicial apatía o desgana e incluso el posible mal humor hasta que consigamos cambiarnos los pensamientos negativos por otros más positivos.

De manera que, mucho mimo para vosotros mismos y para vuestros familiares, mimaros para no provocar peleas o discusiones que acrecentarán ese malestar inicial y seguid estos consejos.

Recordad lo que decía Georges Bernard Shaw:

Dad al hombre salud y metas a alcanzar y no se detendrá a pensar sobre si es o no feliz

28Jul/16

9 rasgos de personalidad que no te dejan “desconectar”

¡Hola a todos!

Llega el verano y parece que tenemos que relajarnos y disfrutar a tope. Vemos las fotos en Instagram, Facebook, Twitter, de nuestros amigos, tranquilos y pasándoselo genial. Todos ellos muy guapos y maravillosos y pensamos ¿Por qué yo no? ¿por qué sí, estoy de vacaciones, sin la presión del día a día, sin el jefe y sin ir corriendo a todas partes, no me siento tan “estupendo”?

Se pueden establecer hasta 9 rasgos de personalidad que aumentan las probabilidades de que nuestra ansiedad se dispare. Y que, por ende, nos sintamos nerviosos, agobiados o cualquier otra sensación negativa.

En la mayoría de los casos los estresores externos añaden dosis de ansiedad, pero de base, existen ciertos rasgos que pueden predisponer a ello. Y estos 9 rasgos de personalidad os permitirán dar respuestas a muchos de vuestros malestares.

  1. Las personas más creativas tienen más facilidad para pensar en un cúmulo de cosas alarmantes que podrían suceder en una situación dada. Además, una mente creativa podrá imaginar más vívidamente estas posibilidades alarmantes.

¿Podemos desconectar si estamos pensando en todo lo que puede salir mal en nuestras vacaciones?

  1. El pensamiento rígido, con muchas reglas inamovibles o con un tipo de pensamiento “blanco y negro”, donde solo exista un modo correcto de hacer las cosas, los “deberías” también pueden llegar a ser muy molestos. En definitiva, personas con este tipo de pensamiento tienen unas exigencias muy altas a la hora de conseguir sus objetivos y se autoimponen reglas o modos de resolver las cosas de forma estricta. Sintiéndose muy mal si no se ciñen a sus propias imposiciones.
  2. Autoestima baja o necesidad excesiva de aprobación por parte de los demás, lo que iría acompañado de un miedo al rechazo, una pobre defensa de nuestros derechos personales o asumir responsabilidades de otros. Si transigimos demasiado, si nos sentimos en la obligación de satisfacer los deseos de los demás, llegará un punto en que empecemos a sentirnos realmente mal si lo único que hacemos es tener en cuenta las necesidades de los demás y no presto atención a las mías.
  3. Tener unas elevadas expectativas respecto de uno mismo. Así, he oído muchas veces en la consulta que determinada persona es la única responsable del disfrute y diversión de los demás. Lo que provoca una gran presión, por buscar actividades que sean divertidas y satisfagan a todo el mundo.
  4. Cuando unimos expectativas demasiados altas, un pensamiento rígido y una tendencia a centrarse en los defectos surge lo que se llama

¿Es posible alcanzar el bienestar y la relajación si, por miedo al rechazo no digo lo que pienso, si me autoexijo el éxito o el fracaso de toda la semana y generalmente me autocastigo por los fracasos?

exceso control

  1. Otro de los 9 rasgos de personalidad hablaría de aquellas personas que son competentes y fiables y tiende a asumir la responsabilidad, pero también los demás delegan en ella “puesto que siempre lo hace bien”.
  2. La tendencia a mantener el control aumenta la probabilidad de sentir ansiedad si se considera que no se posee ese control. Se puede llegar a tener verdadera angustia, cuando los acontecimientos no son predecibles, cuando una tarde no hay nada previsto o cuando un plan se desmorona porque hace mal tiempo.
  3. ¿Quién quiere sentir enfado o angustia en vacaciones? NADIE… Existen personas que tienden a “suprimir” aquello negativo que sienten…porque… en vacaciones no se está mal. En vacaciones uno se ríe, se lo pasa bien y hace un montón de cosas. Gran error…no podemos suprimir los sentimientos negativos, al final, dan la cara de una manera u otra. La mejor manera de hacerlos frente, es manejándolos.
  4. La tendencia a no prestar atención a nuestro cuerpo, impide detectar cuando estamos cansados, heridos o hambrientos. El prestar esa atención nos protege de padecer trastornos relacionados con la ansiedad.

De manera que, estos 9 rasgos de personalidad no dejan que “desconectemos”. Y no son más que rasgos de personalidad que evidentemente se manifiestan durante todo el año pero que el exponerlos hoy aquí, pueden ayudaros a entender por qué a veces no “desconectamos”.

Pensando en todo esto, empecé a darme cuenta que si a estos 9 rasgos de personalidad se le añaden presiones externas ¿Qué resultado se obtendrá?

Mirad esta curiosa noticia y entenderéis de lo que hablo.

http://www.europapress.es/portaltic/sector/noticia-vacaciones-via-photoshop-retoques-horrorosos-delatan-falsos-viajeros-20160726085935.html

Me di cuenta que, no hace falta que lleguemos al extremo de inventarnos un viaje. Pero está “tan de moda” contar lo felices que somos en redes sociales, que se crea un mundo irreal. El problema aparece cuando, esa necesidad por mostrar “lo bonito” se conjuga con los 9 rasgos de personalidad anteriormente mencionados. Ya no hablaríamos de un mero juego de enseñar a los demás “a ver quién es más feliz”, sino que se convierte en una auténtica competición que puede generar mucho estrés, angustia o una gran depresión, al darse de bruces con que la “realidad” que se proyecta, no es la que se está viviendo.

Si repetimos hasta la saciedad que nuestra vida es perfecta, llegaremos a creer que realmente “debe” ser así.

Y si no lo es, empezaremos a sentirnos mal, frustrados, ansiosos e incluso, los conflictos con nuestra pareja o familiares se podrán incrementar.

fingir emociones

Paralelamente a este fenómeno de “idealizar” nuestras vidas, está el fenómeno opuesto. (y mucho más sano, por otro lado) Consistiría en criticar el “postureo” e incluso ridiculizarlo.  Se han hecho películas, como por ejemplo “Malas Madres” http://www.bebesymas.com/ser-padres/malas-madres-trailer-de-la-pelicula-que-nos-ayudara-a-reirnos-un-poco-de-nosotros-mismos Incluso hace un tiempo me harté de reír viendo el Instagram de una mujer que había trasladado a la realidad fotos (algunas imposibles) de famosos y de anuncios publicitarios.

http://verne.elpais.com/verne/2016/04/24/articulo/1461502238_198783.html

Si se tienen los dos extremos, por un lado, el buscar, preparar y maquillar nuestra vida para luego mostrar a los demás la versión “rosa” de nosotros mismos y, por el otro lado, mostrar el “desastre” de nuestras vidas para ridiculizarlo, tratando de buscar que el otro se refleje también.

¿Cuál es la mejor opción?

La clave estaría en la aceptación de nosotros mismos y de nuestra vida, flexibilizar nuestro pensamiento, dejar que las cosas surjan a veces, querernos mucho y castigarnos poco, asumir la responsabilidad solo de aquello que me compete y tener expectativas realistas. Ser conscientes que la belleza, la felicidad y el bienestar son pasajeros y que tienen una duración limitada en el tiempo. En todo caso, si, agotado ese tiempo, se dan paso a emociones negativas como la ansiedad, la inseguridad, la melancolía o bien en nuestra personalidad aparacen alguno de estos 9 rasgos, el aceptar y permitirnos sentirnos así, permitirá que gestionemos mejor esas emociones.

Como decía Bob Marley:

Abre tus ojos, mira dentro. ¿Estás satisfecho con la vida que estás viviendo?

21Jun/16

Las emociones en pareja. 4 pilares básicos para entendernos mejor

¡Hola a todos! Las emociones, asunto complicado de manejar, las emociones en pareja… ¿nos echamos a temblar? Hoy hablaremos de los 4 pilares básicos para entendernos mejor con nuestra pareja. ¿Soluciones mágicas? No existen, pero trataremos de desenmarañar un poco el, a veces, complicado mundo emocional que rodea a una pareja.

Las emociones nos conectan con los demás, somos seres sociales, que necesitamos de los demás, pero entended bien ese “necesitar”. Cuando no somos capaces de vivir de forma independiente, esa necesidad del otro se convierte en dependencia. Y eso ya sería un tema diferente, del que nos ocuparemos en otra ocasión.

Además, si las emociones nos producen sensaciones agradables nos acercamos al otro. Las relaciones de pareja nos hacen sentir bien, seguros y felices ¿Por qué no dar cabida a esos sentimientos tan estupendos?

https://actualidad.rt.com/ciencias/view/120047-amor-afectar-cerebro

Si estamos “programados” a vivir en pareja para reproducirnos y que la especie no se extinga, si nuestro cuerpo reacciona al instante acercándonos a esa persona que deseamos. Yo me pregunto ¿Por qué no reaccionamos igual cuando las emociones negativas inundan nuestra relación? ¿Por qué cuando todo sale bien, todo está en armonía y equilibrio y cuando las cosas se tuercen, nos podemos llegar a comportar realmente de una manera tan “torpe”?

las emociones en pareja

La respuesta es sencilla, cuando nos sentimos bien es agradable manejar esos sentimientos, así que nos lanzamos a vivirlos en toda su plenitud. Cuando nos sentimos decaídos, deprimidos o ansiosos, no es tan agradable, tendemos a evitar/bloquear aquello que nos produce sensaciones negativas, negándonos así la posibilidad de aprender a manejar esas emociones, de manera que al no aprender vivimos “a la deriva” hasta el siguiente huracán emocional negativo del que escaparemos si podemos y si no, lo capearemos como mejor podamos.

las emociones en pareja.enfado

Pero, ¿qué podemos hacer para enfrentarnos mejor a los problemas, las discusiones, los malos rollos o para evitar un distanciamiento mucho más grave? Veamos algunos pilares básicos sobre emociones en pareja.

  1. Crea intimidad

Nada tiene que ver con el sexo, aunque a priori podáis estar pensando en eso. La intimidad se alcanza cuando le trasladas a la otra persona tus sentimientos, tus miedos, lo que te gusta, tus deseos, tus fantasías, es decir TU. Pero el proceso no se termina ahí, la otra persona deberá hacer lo propio y exponerte los suyos y además entenderos mutuamente. De manera que el proceso sea recíproco. Es importante, para enfrentarse a cualquier conflicto que antes se haya creado ese colchón de intimidad que requiere madurez para entender el mundo de la otra persona. No solo escuchar basta, es necesario COMPRENDER con mayúsculas. Y en este asunto el sexo es una parte más. Compartir las emociones en pareja es acercarnos al otro.

  1. Di lo que sientes

Empezar a expresar los sentimientos no es tarea fácil. Pero para crear intimidad es un paso necesario. Ser conscientes de lo que nos ha dolido, hacérselo saber al otro en términos adecuados, sin agredirle, sin culparle o sin ofenderle y ser conscientes de que la otra persona no está en este mundo para satisfacer nuestras necesidades. Si no, para acompañarnos e ir uno al lado del otro. Hablar de lo que nos ha hecho daño, no de que el otro nos ha hecho daño. Dar a conocer las emociones en pareja es garantía de durabilidad.

  1. Sorprende al otro

Después de conocer el mundo interior del otro, que bien sienta recibir pequeñas sorpresas que sabemos que le van a gustar. Sin hacer grandes cosas, sin necesidad de gastar dinero, una simple notita que de “pases un buen día” escondida en el bolsillo del pantalón, la preparación de una comida preferida o una caricia mientras cocináis, basta para mantener ese clima de confianza, cariño y respeto. Y, además hacerlo de forma constante hasta llegar a viejecitos. A veces, con las prisas del día a día olvidamos esos pequeños detalles y son fundamentales para crear y mantener el “buen rollo” en una relación.

  1. Responsabilízate de TUS necesidades

Nadie ha nacido con la obligación de hacer feliz al otro. Nuestra pareja no tiene por qué saber cuándo necesitamos esto o lo otro. No la hagamos responsable de esto. No hay que olvidar que por mucha intimidad que hayamos conseguido crear, por muchos momentos dulces que proporcionemos a nuestra pareja y por muchos sentimientos que comuniquemos, el otro es una persona diferente a ti, con necesidades diferentes a las tuyas, así que no tiene por qué adivinar que hoy necesitamos más mimos, o más espacio o que nos escuche o adivinar que tenemos ganas de sexo. Todo eso son necesidades propias que debemos exteriorizar para informar al otro del punto en el que estamos. Está genial todo lo que sucede en las películas, todas esas muestras de afecto espontaneas, esas demostraciones sacrificadas y sin preguntar al otro pero que le hacen tan feliz. Bajemos a la realidad, eso no existe. Y creer que las relaciones deben funcionar así es un error que nos llevará al fracaso por continuas decepciones.

En pareja hablemos, besemos, discutamos, salgamos, hagamos el amor, riamos, lloramos, comprendamos, escuchemos, compartamos las emociones en pareja.

Se puede contar con el otro sin perder nuestra individualidad.